La miopía infantil va en aumento en todo el mundo. El problema no es solo usar lentes: cuanto más crece el ojo en longitud, mayor es el riesgo en la adultez de desprendimiento de retina, glaucoma o maculopatía miópica. Por eso hoy no solo corregimos la miopía, sino que buscamos controlar su progresión.
Para ordenar esta decisión existen guías clínicas como la de los doctores Lipson y Koffler (EE. UU.), que combina siete factores de riesgo en un puntaje y asocia cada nivel a un plan de tratamiento. Aquí te explico cómo funciona.
Los 7 factores que evaluamos
Cada factor recibe un puntaje de 0 a 4 según la historia familiar, los hábitos del niño y el examen oftalmológico.
Origen étnico
Los niños de ascendencia asiática desarrollan miopía antes, progresan más rápido y llegan a grados más altos.
Sexo
Las niñas tienden a progresar más rápido y a edad más temprana.
Edad de inicio
Es el factor más importante: mientras antes aparece la miopía (6 años o menos), mayor será el grado final en la adultez.
Padres miopes
El riesgo es mayor si ambos padres son miopes, y especialmente si alguno tiene miopía alta (más de 6 dioptrías).
Tiempo al aire libre
Menos de 3 horas a la semana es el escenario de mayor riesgo; 14 horas o más es protector.
Tiempo en visión cercana
Lectura, tablet, celular o TV por más de 21 horas a la semana suma el puntaje máximo.
Largo axial del ojo
Se mide con biometría y se compara con valores normales para la edad; es el mejor predictor de complicaciones a futuro.
Un dato clave
La refracción a cierta edad también anticipa la miopía. Por ejemplo, un niño de 6 años con menos de +0,75 D de hipermetropía ya tiene más probabilidad de volverse miope.
Del puntaje al nivel de riesgo
La suma de los puntajes ubica al niño en uno de cinco niveles. Si contamos con la medición del largo axial, usamos los siete factores; si no, se calcula con seis.
| Nivel de riesgo | Con largo axial (7 factores) | Sin largo axial (6 factores) |
|---|---|---|
| Muy bajo | menos de 9 | menos de 5 |
| Bajo | 9 a 14 | 5 a 10 |
| Moderado | 15 a 19 | 11 a 15 |
| Alto | 20 a 23 | 16 a 19 |
| Muy alto | 24 a 28 | 20 a 24 |
Por eso la biometría es tan valiosa: aporta un dato objetivo que hace más preciso el cálculo.
Qué hacemos según el riesgo
A mayor riesgo, más intenso el tratamiento y más frecuentes los controles. Las herramientas disponibles son:
Lentes ópticos de control de miopía
Anteojos con un diseño especial que ayuda a frenar el crecimiento del ojo.
Lentes de contacto blandos de control de miopía
Se usan durante el día, como un lente de contacto habitual.
Ortoqueratología
Lentes rígidos de uso nocturno: se ponen al dormir y se retiran al despertar.
Atropina en baja concentración
Gotas que se aplican en la noche.
En cada control medimos el largo axial y hacemos refracción bajo cicloplejía (con gotas que relajan el enfoque), que es la forma más confiable de saber si la miopía está avanzando.
Un hallazgo que motiva a actuar temprano: retrasar la aparición de la miopía en solo un año equivale a dos o tres años de tratamiento de control.
Lo que puedes hacer desde hoy
Aire libre
Al menos 2 horas diarias (14 horas a la semana). Es la medida con mejor evidencia para retrasar la aparición de la miopía.
Pantallas y lectura
Máximo 2 horas al día de uso recreativo, en bloques de 20 a 30 minutos con pausas.
Control oftalmológico precoz
Sobre todo si uno o ambos padres son miopes, o si tu hijo empezó a usar lentes antes de los 10 años.
Constancia
Cualquier tratamiento funciona solo si se usa bien; elegiremos juntos el que mejor se adapte a la rutina de tu familia.
Cada niño es distinto, y la velocidad de progresión y la respuesta a los tratamientos varían de un paciente a otro. Este puntaje es una herramienta de apoyo, no reemplaza la evaluación oftalmológica.
Fuente: Lipson MJ, Koffler BH. Lipson/Koffler Diagnostic and Treatment Guide for Myopia Management.
